“Quise regresar este año porque las vibraciones y energía que se vive en Buenos Aires son muy especiales. La gira sudamericana es maravillosa, jugar acá y luego en Río es algo que a los tenistas que no vienen les diría que probaran hacerlo”, subrayó el actual número dos del planeta, detrás del notable serbio Novak Djokovic.
Alcaraz, de 20 años, atendió a los medios en la sala de prensa montada en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, a tres días de su debut en el torneo, que se producirá el jueves próximo.
“El año pasado vine a Buenos Aires porque no tenía partidos encima, llevaba un tiempo sin competir y necesitaba jugar. El torneo me encantó, muchos españoles ganaron acá, la gente es maravillosa y fue increíble para mi lo que viví”, añadió el tenista, ganador de dos títulos de Grand Slam, el US Open en 2022 y Wimbledon en 2023.
Alcaraz, visualizado como referente del tenis mundial en los próximos años, es la máxima atracción del Argentina Open y se nota a cada paso, ya que la gente lo persigue en el estadio y le presta muchísima atención a cada movimiento, incluido el puñado de entrenamientos que llevó a cabo en las canchas auxiliares.
Su debut será el jueves en la ronda inicial directamente en octavos de final frente al ganador del cruce de la ronda inicial que animarán el peruano Juan Pablo Varillas (85) y el argentino Camilo Ugo Carabelli (134), surgido de la clasificación.
“Comparado con el año pasado hubo cambios en el torneo, se mejoró muchísimo, las canchas están muy bien, la organización está pendiente de cada detalle y eso es maravilloso para nosotros. Además, el público que se involucra mucho en el tenis, no me extrañaría para nada que se convierta en un ATP 500”, añadió el murciano.
