En una de las habitaciones de la Casa de Gran Hermano, Selva protagonizó un divertido momento mientras sus compañeros entonaban un cuarteto a capella. La participante, una de las más polémicas del reality, no dudó en soltarse con un baile improvisado que reflejaba la frescura con la que había llegado al programa.
Sin embargo, la diversión se vio interrumpida por un tropiezo inesperado. En medio de la coreografía, y con tono cómico, Selva lanzó: “Estamos todos muy mal de la cabeza”. Apenas terminó de decir estas palabras, perdió el equilibrio y cayó al suelo de forma estrepitosa.
Pese al percance, la reacción de Selva fue la de alguien completamente despreocupado. Se levantó rápidamente y se rió a carcajadas, sin mostrar señales de molestia. Los compañeros acudieron a ayudarla, pero su actitud relajada y su sentido del humor le dieron un toque de naturalidad que se ha convertido en su sello personal dentro de la Casa.
