Deportivo Madryn llega al histórico partido por el ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino con un presente más que satisfactorio.
De los últimos 63 puntos en juego, el aurinegro cosechó 45 puntos, situación que lo llevó a jugar el histórico partido de hoy a las 17 por la final más importante de su historia: El ascenso a Primera División.
El torneo de Primera Nacional comenzó esquivo para el conjunto de Leandro Gracián. Muchos jugadores nuevos en el plantel, un técnico recién llegado y una idea que no lograba plasmarse en la cancha.
Hasta la fecha 15 de la Primera Nacional, Deportivo Madryn merodeaba de la mitad de tabla para abajo, instalando un escenario incierto para el conjunto chubutense.
Sin embargo, de la fecha 15 en adelante, la escuadra de Madryn se transformó en una sinfónica completamente afinada. Hilvanó varias victorias seguidas, empezó a escalar en la tabla de la Zona A, el quipo comenzó a tomar confianza y no se detuvo hasta el final.
Tal es así, que fue el primer equipo clasificado a la gran final por el ascenso. Una fecha antes, selló su pase al partido histórico de hoy.
Otro dato de color que refleja el paso arrasador del aurinegro, es que en las últimas 21 fechas, perdió solo dos partidos y uno de ellos, fue el fin de semana pasado frente a Colegiales, sabiendo que ya estaba clasificado a la final del ascenso. El trabajo ya estaba realizado y hubo en parte, relajo de todo el equipo que estaba pensando más en el partido de hoy que en Colegiales.
El equipo de Gracián cerró el torneo de Primera Nacional con 60 puntos, 16 partidos ganados, 12 empates y solo 6 derrotas, de las cuales cuatro fueron en las primeras 15 fechas.
Convirtió 45 goles y le marcaron en 28 oportunidades en las 34 fechas del torneo más federal del país.
Hoy será un día histórico para Deportivo Madryn, para la ciudad y para miles de hinchas que viajaron a Buenos Aires con la ilusión de ganar y lograr el tan ansiado ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino.
En una final. Es un solo partido. 90 minutos separan al aurinegro de tener la posibilidad el año que viene de jugar contra River Plate y Boca Juniors, esos equipos que solo se ven por la televisión para una ciudad tan alejada del centro de las miradas.
