El proyecto de ley para promover inversiones en la industria automotriz y su cadena de valor prevé, entre otros beneficios, la eliminación de los derechos de exportación para quienes, previa autorización de la autoridad de aplicación, cumplan con un monto de inversión mínima.
El proyecto anunciado hoy por el presidente Alberto Fernández en el Museo del Bicentenario incluye a las empresas productoras de automóviles, utilitarios, comerciales livianos, camiones y chasis, motores, cajas de transmisión, ejes, autopartes y piezas, o de quienes realicen determinados procesos para la producción de los bienes descriptos.
Además, deberán cumplir con un monto de inversión mínima en función del bien o el proceso que se trate; y a su vez, el bien o el proceso objeto del proyecto aprobado debe mantener un contenido nacional mínimo determinado durante los cinco años posteriores a la fecha de puesta en marcha del proyecto.
La coordinación entre los diferentes eslabones de la cadena de valor, el Estado Nacional, trabajadores y científicos, estará a cargo del Instituto de la Movilidad, que aportará ideas e iniciativas en el marco de las políticas públicas dirigidas a la industria automotriz y el sector autopartista.
La conducción y administración del Instituto estará a cargo de un directorio integrado por un presidente y ocho vocales: dos por la Autoridad de Aplicación, uno por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), tres por asociaciones empresarias y dos por representaciones sindicales (Smata y la UOM).
LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ EN NÚMEROS
La industria automotriz es una de las principales ramas del sector manufacturero local: genera cerca de 130.000 empleos privados registrados, representa alrededor del 7% del producto bruto industrial y exporta a casi 50 países por casi u$s 4.500 millones.
El sector enfrentó dificultades durante los últimos años, tanto por factores locales (crisis macroeconómica) como externos (reducción de las ventas a Brasil), aunque hace unos pocos meses viene mostrado claras señales de recuperación y niveles de producción que superan los de prepandemia: en enero creció 17% interanual.
Es un sector que requiere de permanentes inversiones de gran escala para mantener su nivel de competitividad, dado los constantes avances en materia de tecnología y diseño a nivel global.
