En su lectio doctoralis ante la Universidad Nacional de Piura, el jurista argentino Alejandro Tullio —con más de dos décadas de experiencia en la administración, análisis y observación de procesos electorales latinoamericanos— propuso un concepto inédito en la literatura democrática contemporánea: la nomolexía. El neologismo, construido a partir del griego nomos (norma) y lexis (aprendizaje), designa el fenómeno por el cual la ciudadanía, entendida como pertenencia a la comunidad política, es el resultado emergente del ejercicio efectivo de los derechos políticos.
La proposición académica se sostiene en la idea de una pedagogía democrática encarnada en los derechos políticos que solo se comprenden cabalmente mediante su ejercicio. En este sentido, cuando la norma y la praxis son satisfactorios, los ciudadanos tienden a comprender y aceptar los resultados electorales y, de esa manera, la representación democrática encuentra su realización efectiva.
La tesis central sostiene que las elecciones no son únicamente procedimientos jurídico-logísticos, sino actos complejos de construcción social. Frente al desgaste silencioso de la democracia —que en el ciclo electoral latinoamericano 2023-2024 contó con apenas 48 % de apoyo ciudadano—, Tullio argumenta que la aceptación de la legitimidad democracia por la población depende, en lo puramente electoral, de dos condiciones inseparables: un diseño normativo que permita participación reflexiva y una ejecución organizacional que convierta la norma en garantía efectiva.
La conferencia relee desde esta perspectiva los conceptos centrales del campo electoral —ciudadanía, sufragio, padrón, campaña y escrutinio—, propone un ciclo nomoléxico de cinco momentos y desarrolla una sugerente propuesta ética: la imparcialidad activa del administrador electoral, imparcial entre contendientes pero comprometida con la calidad organizativa, y por lo tanto pedagógica, del proceso.
La lectio cierra con una imagen poderosa: la urna como el dispositivo nomolexico más potente que la humanidad ha construido, una potencia que solo se activa cuando el diseño, la ejecución y la ética profesional la hacen posible.
