Un testigo se presentará ante fiscales federales y un gran jurado en Florida, en el marco de la investigación por presunto lavado de dinero y fraude. El expediente apuntaría contra Tourprodenter, la firma que administró fondos de la entidad liderada por Chiqui Tapia.
La instancia es un paso de trascendencia dentro de la pesquisa preliminar que la Justicia de Estados Unidos abrió por presuntas maniobras de lavado de dinero y fraude fiscal en torno a la firma Tourprodenter, de Javier Faroni, compañía que administró los fondos de la AFA a través de bancos y empresas en USA.
La citación no está dirigida al presidente de AFA, ni al tesorero de la entidad, Pablo Toviggino, sino que apunta a un tercero cuyo nombre está resguardado. Al menos así lo sostuvo la propia AFA en un comunicado oficial.
Al testigo, que se le requerirá comparecer ante el gran jurado, podría pedírsele eventualmente aportar documentación y comunicaciones vinculadas con distintas personas, entre ellas autoridades de la AFA.
La pesquisa preliminar en Estados Unidos se concentra en supuestas operaciones financieras y comerciales vinculadas a la AFA. En el centro de la investigación aparecerían Javier Faroni y su esposa, Erica Gillette, quienes mantienen vínculos comerciales con la entidad.
Gillette figura como responsable de TourProdEnter LLC, la sociedad registrada en Miami que —de acuerdo con la investigación— habría operado como representante comercial de la AFA en Estados Unidos y recibió cerca de 300 millones de dólares en cuentas bancarias en ese país por contratos de comercialización y explotación de la imagen de la Selección Argentina. Los fiscales habrían puesto el foco, en una primera etapa, en el destino de unos 40 millones de dólares de ese total que se habría desviado a un grupo de firmas supuestamente fantasmas.
Hasta el momento no existen imputaciones ni acusaciones formales en Estados Unidos contra Tapia, Faroni, Gillette, Toviggino ni el resto de las personas mencionadas en la investigación.
Por ahora, se confeccionó una investigación preliminar, a cargo del Departamento de Justicia, los fiscales federales y el FBI, para determinar si el uso de esas cuentas y sociedades en Estados Unidos pudo dar lugar a delitos de lavado de activos, fraude fiscal u otras maniobras financieras.
