Una familia de cuatro integrantes (dos adultos y dos chicos) necesitó $ 1.632.505 para no ser pobre en septiembre, según surge de la canasta básica informada por el INDEC.
En tanto, para no ser indigente la línea se ubicó en 738.690 pesos.
La Canasta Básica Total, además de alimentos, incluye varios puntos del gasto de los hogares, como indumentaria, salud, transporte o educación, lo que determina la línea de pobreza, a diferencia de la Canasta Básica Alimentaria, que releva solamente lo necesario para comer y establece la línea de indigencia.
Las variaciones de la CBA y de la CBT en términos interanuales resultaron del 40% y 38,7% respectivamente.
La línea de pobreza para un adulto se ubicó en 528.319 pesos.
En cuanto a la de indigencia, para un adulto fue determinada en torno a los 239.058 pesos
