El “Peque” Schwartzman, décimo en el ranking mundial de la ATP, mostró un andar muy sólido y superó a Kohlschreiber luego de dos horas exactas de juego, en la cancha Suzanne Lenglen, la segunda en importancia del complejo ubicado en el barrio parisino de Bois de Boulogne.
El argentino, quien defiende los puntos que ganó el año pasado cuando alcanzó las semifinales en la mejor actuación de su carrera, jugará su próximo partido ante el vencedor del cruce que animarán más tarde otro alemán, Jan Lennard Struff (42) y el promisorio juvenil español Carlos Alcaraz (97).
