Los obispos franceses pidieron este lunes al papa Francisco que les ayude a gestionar los casos de pederastia “enviándoles a alguien” de confianza para “examinar” cómo atienden a las víctimas, anunció su jefe Éric de Moulins-Beaufort.
El presidente de la Conferencia Episcopal Francesa realizó estas declaraciones durante el discurso de clausura de la reunión anual de prelados en Lourdes (sur), protagonizada por el demoledor informe sobre agresiones sexuales a menores en Francia.
“Hemos decidido juntos pedir al papa, ya que él nos ha nombrado, que nos ayude a examinar cómo hemos atendido y atendemos a las víctimas y a sus agresores, enviándonos a alguien de confianza”, declaró ante los cerca de 120 obispos.
Los responsables diocesanos han consagrado parte de su reunión iniciada el martes al informe de una comisión independiente que estimó en más de 216.000 el número de menores agredidos sexualmente por sacerdotes y religiosos en Francia entre 1950 y 2020.
El viernes, los obispos franceses reconocieron la “responsabilidad institucional” de la Iglesia y la “dimensión sistémica” de estas agresiones, en la línea de lo propuesto por la Comisión Independiente sobre Abusos Sexuales en la Iglesia (Ciase).
