En un escenario de inestabilidad cambiaria, los inversores eligen refugiarse en el dólar para conservar el valor antes que adquirir propiedades, cuyos valores de mercado hoy están por encima de lo que los compradores están dispuestos a pagar.
Al respecto, Garzonio comentó que el año pasado hubo poco movimiento de ventas de propiedades en Trelew, donde abunda la oferta y escasea la demanda. “Hay una diferencia muy grande entre la oferta y la demanda que es bajísima. Hay dos problemas: valores de tasaciones altos y, por otro lado, poca demanda; eso hace que la cantidad de operaciones sea relativamente poca”, señaló.
En un contexto inflacionario, el titular de la inmobiliaria Garzonio Propiedades mencionó que los valores de las propiedades experimentaron una fuerte suba en estos últimos años, que en esta coyuntura los ubica por encima de lo que el mercado está dispuesto a pagar.
“El problema con que nos encontramos en las inmobiliarias, es que con un pico alto es muy difícil que el propietario esté dispuesto a bajar ese número; el dólar tiene curvas que suben y bajan mientras que las propiedades siempre suben”, comparó.
La progresiva suba del dólar que se viene dando con regularidad en estos últimos años, hace que inversores elijan atesorar en moneda extranjera antes que volcar el dinero en propiedades.
“La vivienda siempre fue un refugio de valor; últimamente como la vivienda no se está revalorizando en dólares o se la revalorizó mucho en su momento, y el tenedor de esa propiedad no acepta que no vale lo que dice el mercado y pretende el valor de antiguo”, mencionó Garzonio.
Todo indica que el repunte del mercado inmobiliario depende de que se estabilicen las variables macroeconómicas del país. “Cuando el dólar sube la gente se refugia en el dólar, que siempre ha sido un competidor muy fuerte de la inversión inmobiliaria, y cuando el dólar se dispara lo primero que sufre es la inversión inmobiliaria”, concluyó el vicepresidente del COCICH.
