“Tenemos un deber central como sociedad que somos, el deber de estar unidos, más unidos que nunca, hay que unirse aunque pensemos distinto, respetando que el otro piense distinto”, dijo el jefe de Estado en el Club Nahuel, ubicado en Avenida de Mayo 2544 de Florencio Varela, donde llegó pasadas las 14 en helicóptero tras participar del tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana.
En el almuerzo, organizado por el Movimiento Evita, cuyo referente nacional, el secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, ofició de anfitrión, el Presidente sostuvo que “los primeros que tenemos esa obligación de unirnos en la diversidad somos los que decimos ser parte de un movimiento nacional y popular”.
“Porque el riesgo que corremos, el primer riesgo, es que nos peleemos entre nosotros porque no queremos escuchar que el otro piensa distinto a mí; ese es el primer riesgo que corremos”, advirtió desde el escenario ante los trabajadores de la economía popular.
En esa línea, manifestó que “lo que nosotros necesitamos antes que nada es respetarnos en la diversidad, no tenemos por qué ser todos iguales, pensar todos del mismo modo y obedecer a una misma lógica” y afirmó que “podemos tener una lógica diferente y podemos estar unidos”.
“Esa unidad es primordial, porque enfrente tenemos la amenaza de siempre, la amenaza de los que gobernaron cuatro años e hicieron caer el salario real 20 puntos, la amenaza de los que condenaron a la pobreza a millones de argentinos, la amenaza de los que piensan que el trabajo es un costo y hay que abaratarlo, de los que dicen que los que trabajan no tienen derecho a ser indemnizados si los despiden”, remarcó Fernández en su discurso, que fue difundido en la cuenta de Instagram del referente del Movimiento Evita, Gildo Onorato.
Así, señaló que “esa es la verdadera amenaza que tenemos, la amenaza no es que entre nosotros tengamos alguna diferencia, bienvenidas las diferencias, nada peor que el discurso único” y advirtió que “nada peor que imponer mandatos, bienvenidas las diferencias, de las diferencias nacen posiciones enriquecedoras”.
Al finalizar el almuerzo, el Presidente interpretó en la guitarra y cantó la canción de Litto Nebbia “Solo se trata de vivir”.
