Este viernes 24 de junio se cumplen 22 años de la muerte de Rodrigo Bueno. En apenas 27 años de vida y un puñado en la cima de la popularidad, Rodrigo logró llevar el cuarteto cordobés a todos los rincones del país y se convirtió en un ícono de la música y la cultura popular argentina.
“El Potro” había nacido el 24 de mayo de 1973 en la ciudad de Córdoba, como hijo mayor del matrimonio entre Eduardo Alberto Bueno, un productor musical, y Beatriz Olave, compositora y trabajadora de una empresa editorial. Años después llegarían Flavio y Ulises, quien siguió sus pasos en los escenarios.
En 1987 publicó su primer disco, llamado “La foto de tu cuerpo”, aunque se trataba de una incursión en el rock. Luego lanzó “Aprendiendo a vivir”, su siguiente trabajo de estudio que fue presentado en vivo en la emblemática discoteca Fantástico Bailable. Con el lanzamiento de dicho álbum viajó a la ciudad de Buenos Aires para consolidar su carrera artística.

Su primer lanzamiento, “Lo mejor del amor”, se convirtió instantáneamente en un éxito en las radios de todo el país, especialmente en la Provincia y en la Ciudad de Buenos Aires.
A partir de allí, alcanzó la fama nacional y se ubicó en las pantallas de TV al mismo nivel que otros artistas de culto que se pasearon por el living de Susana Giménez o en un mano a mano con Diego Armando Maradona. Debido a su éxito y popularidad, ganó su primer premio, el premio ACE al Mejor Artista Musical. El siguiente fue “La leyenda continúa”, que llegó a ser disco de oro certificado por CAPIF, y continuó con “Cuarteteando”.

Rodrigo falleció en un accidente automovilístico la madrugada del 24 de junio de 2000, cuando viajaba con su ex esposa Patricia Pacheco, su hijo Ramiro, Fernando Olmedo, el músico Jorge Moreno y el locutor de radio Alberto Pereyra.
El cuerpo de Rodrigo fue expulsado del vehículo por no llevar puesto el cinturón de seguridad, lo que le ocasionó la muerte. Además del cantante, Fernando Olmedo también perdió la vida. Los demás acompañantes sobrevivieron.
