“Lamentablemente en Chubut nos acostumbramos a que el hecho de que los niños y jóvenes puedan cursar sus estudios sea una lotería y si no trabajamos en eso, el futuro será muy complicado”, disparó el intendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque.
En los últimos tiempos, la relación entre Luque y el gobernador Mariano Arcioni se fue deteriorando y la tensión llegó a su pico máximo en el aniversario de la ciudad petrolera donde el máximo mandatario de la Provincia apenas participó de una ofrenda floral, pero no estuvo presente en las reuniones con funcionarios nacionales e intendentes de Chubut que viajaron hasta Comodoro para acompañar al intendente.
“El desafío que tenemos por delante es volver a la normalidad y que ellos tengan las herramientas para competir en el mercado laboral con gente de otras provincias, que ampliamente nos están superando en este sentido”, reconoció Luque.
En este contexto, precisó que “desde nuestro lugar, siempre entendimos que debemos estar presente, llegando a aquellos niños que menos tienen para que no les falte ninguna herramienta a la hora de estudiar y estén en las mismas condiciones que quienes tienen la posibilidad de contar con todos los elementos. La presencia del Estado debe ser permanente en estas temáticas”.
Por último, el mandatario municipal expuso que “ese es el primer fundamento por el cual el Municipio se caracteriza por estar presente con las familias que más lo necesitan, sobre todo porque llevamos prácticamente 4 años con un ciclo lectivo con pocas posibilidades concretas de tener un año normal, con los chicos concurriendo todos los días a la escuela. Esto nos genera una gran preocupación”.
