El uruguayo, que llegó a River en diciembre de 2017 y que se convirtió en una de las figuras del fútbol argentino a partir del 2019, ya había anunciado el principio de acuerdo negando cualquier posibilidad de quedar en libertad de acción.
La negociación que inició la dirigencia de River incluye la compra de un 20 por ciento más de los derechos económicos que mantuvo el Liverpool de Uruguay en 2 millones de dólares y una baja en la cláusula de salida, que actualmente ronda los 22 millones.
En agosto del 2017, River compró el 30 por ciento del pase de De la Cruz en 4,5 millones de dólares y, al alcanzar la mitad del pase con esta nueva operación, se asegura un mejor ingreso por la transferencia que se podría concretar en el próximo mercado de pases.
En los últimos años, De la Cruz se posicionó como uno de los volantes más completos de Sudamérica lo que lo llevaron a ser titular no sólo en River sino que también en la selección mayor uruguaya que lo tiene en su lista para el Mundial de Qatar.
La idea de la dirigencia de River es bajar la cláusula de salida a unos 18 millones de dólares para que haya una cifra más cercana a las posibilidades de venta que el club de Núñez pretende para que le queden al menos 10 millones de dólares por la posible operación.
Mientras tanto, De la Cruz fue licenciado por Marcelo Gallardo ya que, en las próximas semanas, va a concentrarse con su seleccionado y, por eso, no será parte de los amistosos que el equipo debe jugar ante Colo Colo y Betis, el 9 y 13 de noviembre respectivamente.
Tanto la dirigencia de River como el representante del jugador Paco Casal y el Liverpool están de acuerdo en la renovación del contrato en estos términos ya que, si no se concreta, el jugador quedaría en libertad de acción y pierden ambos clubes.
“Ya nos hemos puesto todos de acuerdo y la firma será pronto, porque hay muy buena predisposición de las partes, el jugador ya dijo que no iba a quedar libre, por eso estamos todos tranquilos”, confió una alta fuente del club.
Es que, en los últimos años, River perdió al colombiano Rafael Borré -que no quiso renovar contrato- y tuvo que desafectar del plantel a Fabricio Angileri y a Benjamín Rolheisser, quienes quedaron libres a mediados de este año.
