Javier Milei busca imponer una agenda de reformas antes de las elecciones legislativas, que serán el 26 de octubre. Son una lista de proyectos que anunció en la apertura de sesiones ordinarias de este sábado, que incluye al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), un nuevo Código Penal, una reforma migratoria y una nueva Ley de Seguridad Nacional, entre otras.
La Casa Rosada busca polarizar con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, a través de iniciativas sobre seguridad. Es por eso que el jefe de Estado pidió su renuncia el viernes de forma planificada, más allá de que sus cercanos aseguren que “se cortó solo”.
En Balcarce 50 realizan análisis insólitos, según publica el canal TN: Creen que el crimen de Kim Gómez afectó más la imagen del mandatario bonaerense que el escándalo por la promoción de $Libra al jefe de Estado. “La gente no sabe qué pasó específicamente con la criptomoneda, pero sí tiene claro qué significa una muerte a raíz de la inseguridad”, expresan en Nación.
Analizar o medir qué afecta más, parece, al menos, de una bajeza política inusitada, cuando hay una familia destrozadas y miles de personas afectadas por ambos hechos que ocurrieron en los últimas semanas.
Es por eso que el Presidente planteó elevar las penas del Código Penal y extender la cadena perpetua. También quiere impulsar cambios en la Justicia y en el sistema penitenciario. En el oficialismo aseguran que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, trabaja en la implementación de un sistema de cárceles privadas.
Milei también propone una baja de la edad de imputabilidad a los 13 años junto con una nueva Ley de Seguridad Nacional. La iniciativa apunta darle mayores atribuciones a las Fuerzas Armadas, a los agentes de seguridad y a la secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
El Gobierno evalúa incluir en el proyecto la creación de un Consejo de Seguridad Nacional que coordine la estrategia exterior. Quiere también que los agentes secretos tengan un mayor marco de operatividad para realizar espionaje y operaciones encubiertas en el extranjero. “La idea es que los militares puedan derribar avionetas que violen el espacio aéreo argentino”, agregan en el oficialismo.
Forma parte de la planificación del desplazamiento de las Fuerzas Armadas sobre las fronteras, junto con el incremento de los efectivos de Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria en los límites con Bolivia, Brasil y Paraguay.
Así también aplica para la reforma migratoria, que propone un régimen más estricto para la entrega de residencias a los estudiantes extranjeros; así como restricciones a los inmigrantes ilegales que tienen hijos en el país y obtienen la residencia luego de la confirmación de sus descendientes como ciudadanos argentinos.
