Tras el escandalo protagonizado por Esteban Andrada en el clásico aragonés entre el Real Zaragoza y el Huesca, La Liga dio a conocer su sanción: 12 partidos por la agresión más uno por la doble amarilla recibida.
El arquero argentino tras ser expulsado por doble amarilla, fue a buscar al capitán del equipo rival, Jorge Pulido, y le arrojó un puñetazo en la cara lo que habría provocado la histórica sanción por parte del Comité del fútbol español.
El impacto fue evidente y el defensor terminó con un hematoma en el pómulo, lo que agravó la situación disciplinaria del arquero. El árbitro consignó la agresión en su informe y el caso escaló rápidamente, generando repudio generalizado en el fútbol español.
