Boca todavía no formalizó la contratación de Miguel Ángel Russo como nuevo director técnico pero ya trabaja en la conformación del plantel para el nuevo ciclo, que tendrá como primer objetivo la competencia en el Mundial de Clubes a partir de medianos de junio.
En paralelo a las versiones de posibles salidas, comenzaron a circular nombres de refuerzos y uno de ellos es un viejo deseo del presidente Juan Román Riquelme.
Se trata del marcador central Gastón Hernández, jugador de San Lorenzo que fue dirigido por Russo hasta el domingo pasado cuando su equipo finalizó la participación en el Torneo Apertura.
El mendocino, de 27 años, estuvo apuntado por la dirigencia el año pasado e incluso el propio Riquelme lo llamó cuando todavía no había renovado su contrato en el club de Boedo.
Hernández podría ser un reemplazo para Marcos Rojo en caso que no siga en Boca, aunque su llegada no será fácil de gestionar por las tensiones existentes con San Lorenzo después las negociaciones con Russo en plena disputa del torneo local.
El defensor tiene contrato en Boedo hasta el 31 de diciembre de 2027 y su valor de mercado es de 3,5 millones dólares, según el sitio especializado Transfermarkt.
