La ultima vez que había posteado el intendente de Dolavon, Dante Bowen, en la red social X fue el 26 de marzo, más de un mes. Sin embargo, tras las versiones de unificar en una fórmula al diputado nacional kirchnerista, Juan Pablo Luque y al intendente de Rawson, Damián Biss, el jefe municipal no se calló, activó los posteos y cruzó al exintendente de Comodoro sin nombrarlo.
Bowen pidió “salir de la decadencia para construir un proyecto de futuro para Chubut. Ese es el desafío y también la discusión de fondo que hoy tenemos que dar”.
Explicó que la realidad del peronismo en la provincia “muestra algo preocupante: Una dirigencia sin rumbo, que primero buscó cerrar la participación con la trampa de la unidad y ahora corre detrás de los hechos, anunciando candidaturas por doquier”.
En este contexto, recordó que “se cuestionaban formas, espacios y herramientas (streaming), pero cuando la realidad se impone, terminan haciendo exactamente lo que criticaban. Las contradicciones, tarde o temprano, aparecen”.
“Si para gobernar necesitás asociarte con todo lo que antes cuestionabas, el problema no es la política, es la falta de rumbo. Y también la falta de formación política”, disparó Bowen, en clara alusión a Luque que en las últimas horas se lo involucró con una eventual fórmula para la gobernación con Biss, quien mantiene una “guerra fría” con el gobierno provincial de Ignacio Torres.
Apelando al tono analítico, Bowen remarcó que “cuando se mira una provincia como si fuera una empresa, se pierde lo esencial: entender a la gente, su historia y sus necesidades”.
“Ahí es donde se empieza a errar el diagnóstico. Y cuando el diagnóstico es malo, los resultados son siempre los mismos, derrota tras derrota para el conjunto y un cargo para el mismo sector de siempre que se conforma con salir segundo”, arremetió el intendente kirchnerista de Dolavon.
Agregó que “no alcanza con gestionar. Gobernar es interpretar a la sociedad, parado desde un marco ideológico, con los pies sobre la tierra, como debe tener un verdadero militante político”.
Por estos motivos, consideró que “cuando eso falta, aparecen las contradicciones y las decisiones terminan hablando por sí solas”.
“Si no ordenamos, el riesgo es claro: Terminar entregándole la provincia a quienes no tienen ni proyecto ni compromiso con Chubut”, lamentó.
Por último, precisó que “nosotros no vinimos a improvisar. Vinimos a construir futuro. Futuro para Chubut”.
