La investigación por la muerte de Valeria Schwab, la mujer de 38 años que fue encontrada muerta en un barranco de la costanera de Comodoro Rivadavia, en Chubut, sigue rodeada de interrogantes. Si bien la causa está caratulada como femicidio, no hay imputados y el principal sospechoso se quitó la vida luego del hallazgo del cuerpo. Ahora, la Justicia busca más sospechosos.
“Ella se defendió. El cuerpo presentaba signos claros de violencia”, explicó Mauro Forteñez, abogado de la familia de la víctima, en diálogo con TN. Señaló que el certificado de defunción indica asfixia mecánica como causa de muerte, pero el informe completo de la autopsia todavía no fue incorporado al expediente.
Desde el comienzo, la causa era investigada como femicidio y sospechaban que fue un ataque intencional. “No se puede descartar ninguna línea, pero todo indica que hubo una o más personas involucradas”, detalló el letrado.
De acuerdo a la reconstrucción del caso, Schwab fue sorprendida durante una caminata. Las cámaras de seguridad de la zona permitieron identificar a una persona que coincidió en tiempo y espacio con el paso de la víctima. Ese hombre, que vivía en situación de calle, era el principal sospechoso.
“Aparentemente la cruzó en el inicio del recorrido y la habría esperado para el regreso. Es una zona donde la gente suele ir y volver por el mismo camino”, explicó Forteñez. Para la querella, el ataque habría sido una “cacería” con fines de abuso sexual, aunque esto deberá confirmarse con los informes de los forenses.
Horas después de difundirse las imágenes del sospechoso, el hombre fue hallado muerto. Hay una causa paralela caratulada como presunto suicidio, que también está bajo investigación. “Queremos que se incorpore la autopsia de esa persona para verificar si tenía lesiones compatibles con un forcejeo, rasguños o golpes”, detalló el abogado.
MUESTRAS DE ADN QUE SERÁN CLAVE
Uno de los puntos determinantes para la investigación es el resultado de las pericias genéticas. “Faltan muestras de ADN que pueden destrabar la investigación. Se levantaron huellas y otros rastros, pero los tiempos son inaceptables”, reclamó Forteñez, que presentó escritos para exigir celeridad.
La querella también sostiene que el sospechoso no habría actuado solo. “Por testimonios del entorno íntimo y por la dinámica del hecho, existe la posibilidad concreta de coautores”, afirmó.
La falta de iluminación en el sector y la presencia habitual de personas en situación de calle en alcantarillas cercanas complican el avance de la investigación. También investigan si hubo testigos que, por temor, todavía no declararon.
Por ahora, la causa continúa sin imputados formales. “Si esta persona estuviera viva, hoy habría medidas judiciales en su contra. Pero la muerte del sospechoso no puede cerrar el caso”, advirtió Forteñez.
